Visita al Santísimo Sacramento para que tu vida sea llena de Bendiciones

Visita al Santísimo Sacramento para que tu vida sea llena de Bendiciones
Visita al Santísimo Sacramento para que tu vida sea llena de Bendiciones

Visita al Santísimo Sacramento para que tu vida sea llena de Bendiciones

Visita al Santísimo Sacramento para
Aquí estoy en vuestra divina presencia, Jesús mío, para visitaros, He venido, Señor, porque me habéis llamado.

Vuestra presencia real en la Sagrada Eucaristía, es el eco de aquellas palabras que nos dirigís en el Evangelio:

“Venid a Mí todos los que estáis cargados con vuestras miserias y pecados y Yo os aliviaré”.

Aquí vengo, pues, como enfermo al Médico, para que me sanéis; como pecador al Santo, para que me santifiquéis; y como pobre y mendigo al rico, para que me llenéis de vuestros divinos dones.

Creo, Jesús mío, que estáis en el Santísimo Sacramento del Altar, tan real y verdaderamente como estabais en Belén, como estabais en la cruz y como estáis ahora en el Cielo.

Espero en Vos, que sois poderoso y bueno, para santificar mi alma y salvarme.

Os amo con todo mi corazón, porque sois la Bondad infinita, digno de ser amado de todas las criaturas del Cielo y de la tierra; y me habéis amado hasta derramar vuestra sangre y dar vuestra vida en la cruz por mí.

Vengo aquí a buscar un refugio contra la corrupción del mundo. En el mundo todo es falsedad y mentira; vengo a Vos que sois la Verdad eterna.

El mundo está lleno de abismos de iniquidad; vengo a Vos que sois el único Camino de la felicidad.

En el mundo todo es sensualidad y pecado; vengo a Vos que sois Vida y Santidad de las almas.

¡Dadme luz, Señor! ¡Que yo os vea presente en el Sagrario con los ojos de la fe; y que mi corazón beba hasta saciarse de la fuente del Amor divino que brota de vuestro Corazón Sacramentado!

COMUNIÓN ESPIRITUAL.

Creo, Jesús mío, que sois el Hijo de Dios vivo, que habéis muerto en la cruz por mí, y estáis ahora real y verdaderamente en el Santísimo Sacramento del Altar.

Os pido perdón de todos mis pecados. Os amo sobre todas las cosas y deseo recibiros.

Venid a mi corazón. Os abrazo. No os apartéis jamás de mí.

Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.

Enviado por: Iglesia de Avignon.