Sagrado Corazón de Jesús en Vos Confío Lo Aprendí de mi Madre

Sagrado Corazón de Jesús en Vos Confío Lo Aprendí de mi Madre

Sagrado Corazón de Jesús en Vos Confío Lo Aprendí de mi Madre

Sagrado Corazón de Jesús en Vos Confío Lo Aprendí de mi Madre
De labios de mi madre aprendí a decir “SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFÍO”.

Desde entonces ha sido mi devoción más fuerte y hermosa.

Lo más bello de una persona son los sentimientos, porque ellos son la expresión de su espíritu.

Los sentimientos llevan dentro la llama de nuestro corazón y un corazón que no arde es un corazón que no vive.

El corazón de Jesús está saturado de sentimientos hondos y hermosos y su sentimiento central es EL AMOR.

Su sentimiento de amor es como rocío de la mañana, como un atardecer apacible, como lluvia temprana que en medio del calor refresca y alegra, como un arco iris salpicado de luz.

Dejarse tocar del amor de Jesús es sentirse inundado del reino de Dios y es preciso descubrirlo en cada una de sus palabras, sus gestos, su silencio, su mirada, su Evangelio.

Jesús manifiesta sus sentimientos de amor, en cada uno de sus gestos y actos de su vida pública, y durante su pasión, en el huerto de los olivos, cuando lo azotan, lo ultrajan, lo coronan de espinas, cuando abraza, besa la cruz y carga con ella camino del calvario, y cuando colgado del madero pronuncia sus siete mensajes de amor y compasión, y muere en El, expresándonos, su amor hasta el extremo.

Es el amor de su corazón.

Es la compasión y la indulgencia con la humanidad, demostrada durante años recorriendo los caminos, derramando amor y bendiciones, haciendo contacto y relación con los hombres y atrayéndolos hacia Él, DE CORAZÓN A CORAZÓN.

Es Jesús que come el cordero con sus amigos, que lava sus pies y les dice que se amen los unos a los otros como el los ama.

Es Jesús que durante tres largas horas, llenas de emoción, se hace silencio, roto solamente para vaciar lo más hermoso que el Padre le había confiado, sus palabras largas y profundas, sinceras y verdaderas; ES JESÚS HECHO AMOR, HECHO CORAZÓN.

Es Jesús en el amor de su corazón que se hace comida y bebida; que se hace racimo pisado en el lugar, espiga y trigo triturado en el molino, para hacerse Pan de Vida y Bebida de Salvación.

Es Jesús en su amor hasta el extremo hecho EUCARISTÍA.

Es Jesús que nos abre ahora el amor de su corazón, no ya coronado de espinas y en llamas, sino que, en medio de esta sociedad sufriente, golpeada por la injusticia, el pecado y el desamor, se hace presente en medio de dos rayos infinitos, uno blanco y otro rojo, símbolos del agua brotada de la herida de su costado abierto y de su sangre vertida a golpe de lanza.

Son signos de vida y amor. Son camino de salvación.

Es Jesús misericordioso que nos dice confíen en mi.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFÍO.

Enviado por: Fuad Curi Vergara (Colombia)