Oración a la asunción de la virgen María

Oración a la asunción de la virgen María
Oración a la asunción de la virgen María

Oración a la asunción de la virgen María

Oración a la asunción de la virgen María
Asunción de cuerpo y alma de la Bienaventurada Virgen María.

Asunta al cielo en venturoso día, coronada de eterna majestad, eres el brillo que hacia el Sol me guía.

La Asunción, significa que María fue llevada a la gloria del cielo, no sólo con su alma, sino también con su cuerpo.

Jesús, el Hijo de Dios nació del vientre purísimo de María. De manera que cuando María murió, ¿Dios Padre y Jesús permitirían que el cuerpo de la Madre de Dios se echase a perder?.

¡De ninguna manera!

Esta fue su recompensa por su amor a Dios, hacer su voluntad y por todos sus años de oraciones, sacrificios y sufrimientos.

Ahora María está en el cielo. Ella es la reina de los cielos y de la tierra.

Ella es la Madre de la Iglesia de Jesús y la reina de los apóstoles.

Cada vez que María pide a Jesús que nos alcance las gracias necesarias para nuestra salvación, Él escucha su petición con mucha ternura y la cumple como en las «Bodas de Caná»

El siguiente, es un extracto de una oración que figura en la obra clásica de San Alfonso María de Ligorio:

“Las Glorias de María”, que resulta muy conmovedora, y vale la pena citar:

“Oh dulcísima Señora y Madre nuestra, por los méritos de tu asunción, consíguenos la santa perseverancia en la amistad divina para que salgamos finalmente de este mundo en la gracia de Dios y así podamos llegar un día a besar tus plantas en el paraíso y, unidos a los bienaventurados, alabar y cantar tus glorias como lo mereces. Amén.”

Oración a la Asunción de la Virgen María.

Alégrate y gózate Hija de Jerusalén mira a tu Rey que viene a ti, humilde, a darte tu parte en su victoria.

Eres la primera de los redimidos porque fuiste la adelantada de la fe.

Hoy, tu Hijo, te viene a buscar, Virgen y Madre: “Ven amada mía”, te pondré sobre mi trono, prendado está el Rey de tu belleza.

Te quiero junto a mí para consumar mi obra salvadora, ya tienes preparada tu “casa” donde voy a celebrar las Bodas del Cordero.

Templo del Espíritu Santo Arca de la nueva alianza Horno de barro, con pan a punto de mil sabores.

Mujer vestida de sol, tu das a luz al Salvador que empuja hacia el nuevo nacimiento Dichosa tú que has creído, porque lo que se te ha dicho de parte del Señor, en ti ya se ha cumplido.

María Asunta, signo de esperanza y de consuelo, de humanidad nueva y redimida, danos de tu Hijo ser como tú llenas del Espíritu Santo, para ser fieles a la Palabra que nos llama a ser, también como tú, sacramentos del Reino.

Hoy, tu sí, María, tu fiat, se encuentra con el sí de Dios a su criatura en la realización de su alianza, en el abrazo de un solo sí. Amén.

Enviado por: Misionero Parroquia san Juan – María Jimenez.