Oración a Dios para liberarse y renunciar a todo lo que te hace sufrir


Oración a Dios para liberarse y renunciar a todo lo que te hace sufrir
Oración a Dios para liberarse y renunciar a todo lo que te hace sufrir

Dios del Cielo y de la Tierra, Gracias por darme la capacidad de adaptarme a cada situación nueva que aparece en la vida y me ayuda a crecer.

No permitas que me aferre a lo que me hace sufrir y me destruye, dame la capacidad de liberarme y renunciar a todo aquello que me estanca y asfixia.

Quiero ser fiel a todo lo que es esencial en mi existencia y me proyecta para ser alguien coherente y consistente.

Quiero soltar y renunciar muchas cosas que me atascan y no sentirme mal por las pérdidas que tenga.

Ayúdame a tener clara mi identidad y a vivir de acuerdo con ella.
Te pido que me des claridad y valentía para hacerlo.

Señor, ayúdame a estar tranquilo y sereno para seguir adelante en mis actividades que el nuevo día traerá.

Desde ya te doy gracias por todas las Bendiciones que recibiré y desde ya me comprometo a disfrutarlas.

Mi corazón anhela estar en Tu presencia para suplicarte que dejes brillar la luz de tu rostro sobre mí y sobre todas aquellas personas que se dirigen a Ti deseando tener paz dentro de su alma y la certeza de tu consuelo y ayuda.

Bendito y alabado seas, mi Señor, porque siempre nos guardas del peligro y nos guías en esta vida procurando que nuestra alma sienta paz al experimentar la fe en tus promesas.

No me dejes caer, levántame siempre con Tu brazo poderoso y con Tu Santo Espíritu que consuela mi espíritu para no ver solo lo difícil y los problemas, sino verte a Ti como el Dios de las soluciones.

Mírame, mi Jesús, y a través de tus ojos quiero ver que el panorama de mi vida cambie, que cesen las tormentas, que la claridad inunde mi porvenir y que el arco iris de tu providencia desprenda los colores que llenen de alegría mi ser y confirmen una vez más que Tú has estado siempre a mi lado.

Te digo al oído: “que en la noche mi alma jamás se acongoje porque me envías Tu luz esplendorosa que me llena de dulce paz”.

No te vayas, quédate conmigo; que todos estemos conscientes de la gloria de tu nombre y de tu gran compasión que derrama solo bien en nuestras almas. Así sea, Amén. +

Enviado por: Carolina Herrera (México)